Soy Valentino, uno de los dueños de la marca. MOSCÚ nació en Ayacucho, provincia de Buenos Aires, como el showroom de mi mamá, un espacio chico que funcionaba en el living de nuestra casa. En ese momento no existía una marca ni una identidad clara: se vendía de todo, según lo que los clientes pedían.
En 2023, con apenas 15 años, empecé a involucrarme de lleno para ayudarla a crecer. Me encargué de las redes sociales, renové la imagen de la marca y empecé a pensar MOSCÚ como algo más grande. Mientras ayudaba a atender el showroom, fui aprendiendo cómo funcionaba el negocio desde adentro y entendí que, para crecer de verdad, había que enfocarse.
A principios de 2024 tomé una decisión clave: transformar ese showroom en una marca oficial de streetwear. Con ahorros propios hicimos la primera inversión en prendas oversize y anchas, apostando a un estilo que no existía en la zona y que implicaba un riesgo real. Al mismo tiempo armé la tienda online y comenzamos a vender a todo el país, sin experiencia previa pero con mucha constancia.
El crecimiento llegó de la mano del contenido y la cercanía. Mostrar el proceso, ponerle cara a la marca y ser transparentes generó confianza y permitió formar una comunidad que empezó a acompañar cada drop. El 9 de febrero inauguramos el local, un momento clave que marcó un antes y un después en el proyecto.
Durante el año, MOSCÚ siguió creciendo con fuerza: lanzamientos cada vez más grandes, eventos en el local y el desarrollo de una línea propia con diseños 100% originales. Hoy estamos atravesando una de las etapas más importantes de la marca, con colecciones más ambiciosas y una comunidad que banca el proceso día a día.
MOSCÚ se construyó con trabajo, constancia y cercanía. Nada fue suerte.